Turismo: áreas protegidas como nueva fuente de desarrollo regional

El proyecto SIT Antofagasta, desarrollado por el Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Católica del Norte, reúne distintos componentes y variables que buscan mostrar geográficamente, datos que sean útiles para la toma de decisiones y el desarrollo de la región.

Antofagasta es una región con unos valores naturales y culturales excepcionales, que en algunos casos se ha convertido en una oportunidad de empleo y buen sustento económico. Este es el caso de la comuna de San Pedro de Atacama, con una importante presencia de áreas protegidas y actividades turísticas asociadas a éstas.

Las áreas protegidas y el turismo, son las dos variables que el equipo de profesionales de este proyecto cruzaron, obteniendo importantes resultados de acuerdo a la cantidad de áreas protegidas que existen en la región, y los prestadores turísticos. Lo anterior deja al descubierto el potencial que existe y que aún no se ha explotado.

 

Áreas protegidas de la región

En la Región de Antofagasta existen 418.781 hectáreas declaradas como áreas protegidas enmarcadas dentro de las categorías
de protección del proyecto de Ley de creación del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas y etrackl Sistema Nacional de Áreas Protegidas. Lo que corresponde al  3,3% de la superficie terrestre de la región.

Al ser una región donde se desarrolla principalmente el rubro minero, es importante  contar con áreas protegidas, las cuales se
vinculan a 6 figuras de protección diferentes, entre las que destacan: tres parques nacionales (Morro Moreno, Pan de Azúcar (compartida con la Región de Atacama) y Llullaillaco) dos reservas nacionales (La Chimba y los Flamencos) cuatro sitios Ramsar (Salar de Tara, Sistema Hidrológico Soncor, Salar de Pujsa y Aguas Calientes), el santuario de la Naturaleza del Valle de la Luna y los Monumentos Naturales de La Portada y Paposo Norte.

 

Potencial turístico como activo de desarrollo

Las áreas protegidas mencionadas anteriormente pueden ser vistas como un activo de desarrollo regional, si su medio natural se 2explota de buena manera y se transforma en un atractivo turístico,  manteniendo la calidad y la diferenciación del medio ambiente natural y cultural.

Este impulso puede  generar múltiples encadenamientos productivos al suponer una demanda importante para otros sectores, tanto industri
ales (mobiliario, construcción, confección, o maquinaria), como de servicios (transporte, restauración, alojamientos, espectáculos, cultura y deportes).
A continuación, para mostrar las posibles vinculaciones entre las áreas protegidas y su potencialidad económica, se presentan los datos de los prestadores turísticos de la región.

El gráfico 1 muestra la oferta de empresas turísticas de la región inscritas en el Registro Nacional de Prestadores Turísticos proporcionada por SERNATUR a fecha de 29 de abril de 2015.  Según este registro, en la citada fecha, en la región de Antofagasta estaban inscritas 710 empresas vinculadas a la actividad turística, de las cuales para hacer el análisis se han excluido 40 por no haber sido posible su georreferenciación y comprobar que efectivamente operan en la región. Por tanto, se han localizado en el territorio 670 empresas.

Gráfico 1

 

 

Tal como se puede observar, la oferta de empresas turísticas se concentra en la comuna de San Pedro de Atacama con 417 prestadores turísticos, que suponen el 62% del total de la región. Seguido, muy de lejos por la comuna de Antofagasta con 115 empresas de servicios turísticos en el año 2015, y la de Calama con 84 empresas. A su vez, la mayor parte de ellas (un 66%) se dedican al alojamiento y al turismo de aventura. Se trata de un porcentaje previsible dada la obligatoriedad de estar en el Registro para poder prestar este tipo de servicio.

El mapa 1 muestra la distribución de los prestadores turísticos y las áreas protegidas en la región. Desde el punto de vista turístico, se pueden apreciar tres dinámicas diferentes desde el punto de vista turístico en la región. Por un lado, destaca la comuna de San Pedro de Atacama, donde se concentra la mayor parte de los prestadores turísticos (62%), cuya actividad se vincula a los valores naturales del territorio. Por otro, se puede hablar de cierto desarrollo turístico en las ciudades de Antofagasta y Calama asociado a la capitalidad y los servicios que conlleva. Y en tercer lugar, se aprecia un sector turístico muy débil en el resto del territorio, si se atiende a la oferta de infraestructuras y servicios turísticos formales.

Mapa 1. Áreas protegidas y prestadores turísticos en la región de Antofagasta

Gráfico 2

 

Fuente: Elaboración propia.

Por otra parte, los valores naturales y culturales no se concentran exclusivamente en el entorno de San Pedro de Atacama. La 3región cuenta con otras figuras de máxima protección y de un indudable valor en el sur, como los parques nacionales de Llullaillaco y Pan de Azúcar, que podrían permitir la generación de algunas actividades turísticas vinculadas a éstos.

Según el trabajo realizado por el equipo de expertos de SIT Antofagasta, el análisis del cruce de datos entrega como resultado que la región cuenta con un gran potencial turístico asociado al medio ambiente de calidad, sin embargo, es indispensable mejorar los sistemas de información y la oferta turística en las áreas protegidas.

Hay grandes posibilidades para los empresarios turísticos y para el Gobierno de explotar los atractivos naturales que existen en el territorio dando importancia a este rubro que podría a la vez, ayudar a la diversificación de la economía regional.

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